sábado, octubre 31, 2009

cosas que se aprenden en el extranjero II

Rendirse ya no es una opción en mi vida.

miércoles, octubre 28, 2009

yo

Al fondo se vislumbra la silueta borrosa de alguien que me espera, gira un poco la cabeza al notar mi presencia, apenas puedo reconocer su perfil, pero sin duda es ella... la persona que he estado buscando todos estos años.

P.S.: "En Macondo comprendí, que al lugar donde has sido feliz, no debieras tratar de volver."

Brent Heighton, Jazz night out

jueves, octubre 22, 2009

cosas que se aprenden en el extranjero

Hasta los momentos de descontrol deben de tener un orden, mucho más que cualquier acto de sensatez.
Los instantes de locura, esos en los que la respiración se suspende por unos segundos y la maldición del arrebato se apodera de ti, deben de suceder en el momento adecuado.
El caos que genera la irreflexibilidad exige que estés altamente preparado, tanto a nivel material y emocional para todas las futuribles consecuencias.

Resumiendo: Todo acto de locura debe de realizarse con propiedad y elegancia, no de cualquier manera.

P.S.: Creo que me estoy haciendo mayor, o algo.

domingo, octubre 11, 2009

conversaciones en el extranjero

Situación: Hablando en la calle con un alemán en pijama metido en su coche con el respaldo reclinado y varios sacos de dormir, lo típico de cualquier madrugada.

-Él: No te preocupes, es bastante cómodo.
-Yo: Eso es lo que te parece ahora, pero dentro de dos horas te despertarás quejándote de dolor.
-Él: Tienes veintimuchos, ¿verdad?
-Yo: ¿Por?
-Él: Pareces muy joven, pero tu manera de hablar me dice que eres una chica muy experimentada, debes de tener mi edad.
-Yo: Creo que me he perdido...
-Él: Sólo alguien que ha vivido lo suficiente puede decir que algo confortable puede convertirse en una tortura dentro de un par de horas.

Nunca imaginé que cierta lógica y previsión pudieran convertirse en signo de "tablas", que no las tengo.

Y sí, aún me siguen pidiendo el carnet 11 años después; en sitios tan dispares como el supermercado para comprar alcohol, o en el gimnasio para saber si soy adulta y así poder apuntarme. Empiezo a sospechar que esto no es realmente una buena señal.

sábado, septiembre 19, 2009

amores prohibidos

Me gustaría saber por qué contigo no puedo hacer lo que hice con los demás. Por qué no puedo convertir esta cicatriz que se abre y se cierra a intervalos irregulares en una pisada sobre la arena que acaba borrándose con el agua durante el ocaso. No sé metamorfosearte en mi mente, transformarte en un pasado con final, siempre hay algo que me tira atrás, la sensación de tener algo pendiente contigo, de compartir un asunto a medias que no puede zanjarse hasta que no se resuelva.

Supongo que tendré que vivir con esta incógnita a través de los años, no es algo que me agrade, todo lo que se deja pendiente en la vida vuelve una y otra vez, sutil, pero rotundamente.

El otro día me vi envuelta por las notas que alguien punteaba en la calle con su guitarra, era el Romance Anónimo, y me acordé de ti. Las obras anónimas, tanto como las inacabadas, dejan un halo de misterio inquietante que no se puede ignorar.

Sin embargo ya no hay lugar para que sigas en mi vida como he dejado que sigas hasta ahora, tú allí, yo aquí, ya no más amor o lo que fuera, sólo restos desiguales de una especie de colegueo o amistad extraña mancillada por el sexo. Mientras tanto, la vida tirándome hacia adelante, tantos puntos vulnerables a los que hacer frente con mis colmillos inexpertos, tanto por vivir, tanto por conseguir.

La música suena afuera. Creo que saldré. Demasiada soledad, hoy debería de ser una noche de fiesta, y no de melancolía.


jueves, septiembre 17, 2009

leyendo VIII

"I woke in tears, to the roar of the thunder, and for one alien moment I was convinced that it was calling my name. The lightning illuminated the room, a flash so bright I could see colours."

Neil Gaiman, The Comical Tragedy, or Tragical Comedy of Mr. Punch

miércoles, agosto 26, 2009

razones

Una de las razones por las que me marcho es porque siento que estoy perdiendo foco. Volví de vacaciones a Madrid hace exactamente 2 semanas, y tras 14 días de absoluto sedentarismo, he recuperado todos los kg que había perdido fuera (eran pocos, más bien había perdido muchísimo volumen y ganado musculatura). Hay algo en mi entorno que me aletarga y me ahoga.

Aún me quedan algunas cosas por hacer en esta semana y media que me queda de estancia en mi ciudad natal antes de irme al país en el que iba a nacer. Como atreverme a ilustrar el cuento que escribí hace años para My*; Y preguntar detalles y tomar notas sobre la biografía de mis padres, quienes tras más de 40 años de silencio (desde que nacieron mis hermanos), han decidido contarla por primera vez. Me han pedido un encargo: que guionice su historia. Y lo haré apasionadamente en todos los momentos libres que vaya a tener durante los meses venideros, es una gran historia y será el primer largometraje que escriba, se lo debo, aunque aún no sé en qué idioma lo voy a realizar.

Uno de mis profesores -una gran persona, y un gran profesor- (que escribió una película que se llevó un Oscar a la mejor película de habla no inglesa) recalcó lo curiosos que eran mis trabajos, porque aparte del muy alto nivel que habían alcanzado (no tengo abuela), todos ellos parecían haber sido escritos por personas totalmente diferentes en contra de lo habitual. Más que versatilidad, lo atribuyo a un "algo" intrínseco por tener una esencia informe y difuminada. Algo que no creo que sea del todo bueno, sobre todo porque no soy capaz de entregarme a nada, pierdo fácilmente mis objetivos.

Y allá voy dentro de semana y media. A busc... no, a encontrar mi esencia.

domingo, agosto 23, 2009

sangre

Ha habido momentos de mi vida en los que he sido consciente de la importancia de determinados instantes que sabes que cambiarán tu rumbo vital, inesperados puntos de inflexión, en los que las circunstancias requieren más tiempo para la decisión que los pocos segundos de los que se disponen.

Hace 9 años firmé mi propia condena pronunciando una mentira cuando la verdad clamaba por salir gritando de mi garganta. Sabía que esa mentira supondría romper para siempre con un lazo de sangre inquebrantable y prohibido de tocar, que me estaba sacrificando por una causa en la que no creía en absoluto.

Pero conseguí mi objetivo: salvar a inocentes. Es tarde para lamentar cualquier tipo de estigma en la frente, decidí ser consecuente con aquella elección y los años me han demostrado que hice lo correcto.

Es tan solo que... la echo de menos.