martes, octubre 09, 2007

Tarde estrambótica.

La de ayer. Crónica de una vida anunciada. Parece ser que sé de mí más cosas de las que puedo o podría imaginar. Las casualidades se enlazan con más casualidades sin llegar al punto de sugerir la predestinación. Olores que enturbian la razón, sabores que confunden la mente, sonidos que invaden el alma. Pasión. Y en medio del caos más absoluto, una risa. La mía.


2 comentarios:

Yuki Ashura dijo...

Pobre G.G. Márquez.

Eres pérfida tú, ¿eh?

Sat Nam dijo...

Sabía que alguien me diría algo relacionado con la frasecita de marras xD.
Descuida, es un guiño (¿qué es la vida sino el camino hacia la muerte?), no una falta de respeto ni un plagio ni nada de eso, ¡por favor!. Estaba jugando ;).
Besos :*