lunes, febrero 04, 2008

Estulticia consentida

Hay máscaras que no deberíamos usar. Cuando se rompen, sus astillas se clavan en la piel dejándote surcos de sangre donde tendría que haber lágrimas. Y eso duele más.

3 comentarios:

Artemis. dijo...

cuanta razón!!
un saludo.

Yuki Ashura dijo...

Si las usamos a voluntad propia, luego no deberíamos arrepentirnos.

La sangre duele más porque está más caliente.

Tanto, que quema.


=*

Sat Nam dijo...

Artemis: Bienvenida :)

Yuki: Mientras el arrepentirse sea un hecho puntual que no impida seguir adelante, no hay problema, todos cometemos fallos y es inevitable reprocharse aunque sea un poco cuando te das cuenta de que te has equivocado, lo único que queda es intentar que la próxima vez se haga mejor y punto :P. Besos.